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¿El radiador termostático realmente baja la factura?

¿El radiador termostático realmente baja la factura?

Regula la temperatura ambiente

Los ahorros de calefacción son posibles cuando podemos controlar la temperatura ambiente de cada habitación de una casa. En este sentido, el Código de Construcción vigente ha establecido que la temperatura que se debe mantener en el dormitorio debe ser de 16 o 17 ° C y 19 ° C en las otras habitaciones de la casa. Dejar que el termostato suba a 22 ° C conlleva un gasto muy superior al razonable y tampoco es muy respetuoso con el medio ambiente. Además, vivir en un universo sobrecalentado no es deseable para mantenerse saludable. Por todas estas razones, se recomienda ampliamente el radiador con grifo termostático.

Un sistema de calefacción ventajoso.

La instalación de una válvula termostática en los radiadores de calefacción central facilita la obtención de un confort a medida, perfectamente ajustable. El propósito de cada grifo es regular con precisión la temperatura que se desea obtener en cada habitación, independientemente de las demás. Para optimizar este sistema juicioso, lo ideal es optar por válvulas termostáticas programables para definir de antemano los períodos de tiempo durante los cuales se desea aumentar o disminuir la temperatura de una habitación.

Operación juiciosa

Colocada al comienzo de cada radiador conectado a un circuito de calefacción central, la válvula termostática está equipada con una válvula y un cabezal que contiene una bombilla y un volante. Es muy fácil de instalar y su uso no presenta ninguna dificultad, ya que es suficiente para ajustarlo al grado deseado. Reacciona de acuerdo con la temperatura ambiente. De hecho, tiene en cuenta varios factores circundantes, como la radiación del sol, la presencia de personas en una habitación, pero también dispositivos eléctricos voluminosos en funcionamiento que aportan su parte de calorías. Por lo tanto, limita los riesgos de sobrecalentamiento innecesario. Del mismo modo, la válvula termostática instalada en un radiador evita que la habitación se enfríe excesivamente.

Un sistema preciso para un ahorro real

Algunas válvulas termostáticas están equipadas con una cabeza mecánica, otras con una cabeza electrónica. Los primeros son los más simples, no programables. Generalmente graduados de 0 a 5, también le permiten elegir la posición libre de heladas. El segundo, los termostatos de sala reales, son más elaborados ya que además de ofrecer las mismas ventajas que la válvula de cabeza mecánica, son programables por hora y por semana. Configurable desde el cabezal o usando una llave USB, un cabezal de radiador termostático electrónico es ideal para establecer el perfil de cada habitación según sea necesario. Dispositivo de precisión real, se puede ajustar al medio grado más cercano. No se espera el resultado en la factura, ya que los costos anuales de calefacción se reducen en promedio en un 20%.